El uno de enero se cumplieron 50 años de la llegada de los Castro al poder en Cuba, primero Fidel y ahora Raúl, mantienen el poder en la isla. Nada de lo que acontecía allí por 1969 puedo contar por experiencia propia, pues mi existencia solo se alarga tres décadas, tan solo por lo que he visto o he leído, pero vamos a retroceder en el tiempo para repasar la historia de una isla llamada Cuba.
Cuba fue una de las primeras islas descubiertas por Cristóbal Colón en los últimos años del siglo XV y desde entonces, durante casi cuatro siglos, permanecerá bajo el dominio español. En el siglo XVIII se acrecienta el interés de Inglaterra por la "perla antillana", culminando con la invasión de 1762. Los ingleses permanecerán un año en la Isla y desde entonces serán determinantes para su desarrollo económico, sustituidos algunas décadas después por EEUU. En este período se inicia la explotación masiva de los latifundios para el cultivo de caña de azúcar y tabaco, por medio de la profusa utilización de esclavos.
Así, sin quedarnos a medias, y llegando al fondo de su historia, las raíces de los cubanos, nacen de los españoles primero, para después mezclarse con esclavos robados de África, así como con inmigrantes de muchas otras nacionalidades y fundirse en una mezcla tan bella como lo son las mujeres cubanas de la actualidad.
A mediados del siglo XIX Cuba era el principal productor de azúcar del mundo, y EEUU el principal comprador. La élite criolla no aspiraba a la independencia, más bien le atraía la posibilidad de convertirse en un Estado de la Unión Americana. Ese deseo, apoyado por algunos círculos de la burguesía de Washington, era muy significativo de las características de la clase dominante cubana, completamente dócil al capitalismo norteamericano.
La primera guerra civil por la liberación nacional y que duró de 1868 a 1876. Sin embargo, a pesar de que la guerra contó con las ilusiones y la participación popular, no culminó en una revolución democrático-burguesa. El ejército español dispuso en aquella ocasión del apoyo de EEUU, y para la élite social del Occidente de la Isla era preferible que Cuba siguiera como una colonia española a la desestabilización social que la independencia pudiera provocar.
José Martí, poeta y fundador, en 1892, del Partido Revolucionario Cubano (PRC), encabezó la segunda guerra de liberación nacional. Sin embargo, el proyecto de este de una Cuba independiente de España y de los Estados Unidos, democrática y libre, se frustró. Tras la temprana muerte del líder cubano, en mayo de 1895, bajo la metralla del ejército español, a pesar de todo, la lucha de Martí dejó una larga tradición revolucionaria en Cuba, basada en el antiimperialismo y la apelación a las masas a luchar, que entroncará con el Movimiento 26 de Julio que funda Fidel en 1955.
Entre 1950 y 1954 el ingreso medio per cápita en el estado más pobre de los Estados Unidos, Mississipi, era de 829 dólares, mientras en Cuba era de sólo 312 dólares, esto es 6 dólares a la semana. Un cuarto de la población era analfabeta y el porcentaje de niños que estudiaban era más bajo que en los años 20. En 1954 el 15% de las casas de la ciudad y sólo el 1% de las del campo tenían baño. Al mismo tiempo, en La Habana circulaban más Cadillac que en cualquier otra ciudad del mundo. Menos de 30.000 propietarios poseían el 70% de los terrenos agrícolas, mientras que el 78,5% de los campesinos ocupaban sólo el 15% del total.
Esto es a grandes rasgos, de una manera muy vaga y omitiendo muchos detalles, la historia de un pueblo educado en la revolución, un pueblo que se rebeló y se levantó en armas ante la opresión capitalista del imperialismo, y el 1º de Enero Fidel Castro entro triunfal en la Habana, sin disparar un tiro, como cabeza de la revolución.
50 años han pasado, y ni la revolución ni la lucha han muerto, cinco décadas en las que los EEUU han intentado recuperar el dominio de la isla, por todos los medios imaginables, espías, intentos de asesinato, aislamiento comercial, etc. Por suerte el pueblo cubano sigue siendo “libre”, aun estando sometido a una dictadura, pero podemos plantearnos que si la familia Castro estuviese en el poder, ¿Seria mejor la situación de la mayoría de los cubanos?. De seguro que de no ser así, algunos vivirían mejor, pero la mayoría, los que estuviesen por debajo de estos, buscarían una nueva revolución, otro Fidel que les guiase, para poder ser “libres”.
"Condenadme, no me importa. La historia me absolverá" dijo Fidel en el juicio por su participación en el asalto al cuartel Moncada, pero todo depende de quien sea el que cuente la historia, al menos yo, desde aquí, me siento orgulloso de decir;
¡¡¡VIVA FIDEL Y VIVA CUBA LIBRE!!!
Bibliografia sobre Cuba sacada de;
http://www.engels.org/



























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